Sniffy: por qué Francia prohibió este polvo energizante en julio de 2024
El 25 de julio de 2024, Francia prohibió la venta del Sniffy, un polvo blanco «energizante» que se aspiraba por la nariz y que se vendía en internet y en algunos estancos. La ministra de Sanidad, Catherine Vautrin, firmó la orden de prohibición. Para un profesional que compra en Francia o sigue su mercado, el caso muestra con qué rapidez puede retirarse un producto que se presenta como «conforme a la ley».
¿Qué era el Sniffy?
El Sniffy se comercializaba como un polvo energizante, disponible en varios sabores y presentado como un producto para mejorar el rendimiento y la concentración. Llevaba unos meses a la venta en línea y en algunos bureaux de tabac, los estancos franceses.
Su lanzamiento provocó una fuerte indignación en Francia. Las autoridades y los profesionales sanitarios lo denunciaron enseguida como una amenaza para los jóvenes: el aspecto del producto y su modo de consumo imitaban una práctica ilegal y peligrosa. La marca sostenía que era «totalmente conforme a la ley», pero algunos lo vieron como una maniobra para acercar a los jóvenes a sustancias potencialmente adictivas.
La prohibición oficial del Sniffy en Francia
Tras varias semanas de procedimiento, la ministra firmó el 25 de julio de 2024 una orden ministerial (arrêté) que prohibía la venta del Sniffy en el territorio francés. La base legal fue el artículo L521-17 del Código de Consumo francés, que permite suspender la comercialización de un producto cuando supone un «peligro grave o inmediato» para los consumidores.
Según el ministerio, el temor principal era que el polvo, aspirado por la nariz, se convirtiera en un «muy mal hábito» entre los jóvenes y los expusiera a un riesgo elevado de adicción. La decisión fue bien recibida por muchos actores del sector, empezando por la confederación de estanqueros.
Un producto que atrajo a los revendedores
Su venta al por mayor interesó a muchos revendedores, atraídos por un producto nuevo con fuerte potencial comercial. Esa misma novedad fue la que hizo saltar las alarmas de las autoridades sanitarias.
El caso es una buena referencia para cualquier comercio. Un proveedor que asegura que su producto es legal no le protege si la autoridad decide lo contrario. Antes de referenciar una novedad, compruebe la normativa de su país. El estatus de las flores, las resinas y los demás productos del cáñamo, en particular, varía según el país y puede ser más estricto: verifique las normas de reventa del suyo antes de hacer un pedido.
La reacción de los estanqueros franceses
En Francia, el buraliste es el titular de un estanco (débito de tabaco), una red de unos 23 000 comercios. Su confederación nacional se opuso con firmeza a la venta del Sniffy. Su presidente, Philippe Coy, declaró que era «impensable» que la red comercializara ese producto, por la evidente confusión con un estupefaciente.
Muchos estanqueros consultados confirmaron que se habían negado a venderlo, por prudencia y por ética. Uno de ellos lo resumía así: no se sabía muy bien qué iba a decir la ley.
Qué puede aprender un comercio del caso Sniffy
Para una tienda CBD o un estanco, la lección es práctica. Un producto que imita un estupefaciente atrae la atención de las autoridades, aunque el fabricante lo declare conforme a la ley. Proteger la reputación del punto de venta pasa por elegir productos claros, bien etiquetados y con un estatus verificable. En Deli Hemp seguimos de cerca este tipo de decisiones del mercado francés, el primer mercado CBD de Europa.
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